El libro y la identidad sexual

Gozando con la investigación cultural

De los proyectos en los que colaboro, las mayores satisfacciones suelen venir de los que tienen carácter cultural.

En estos momentos estoy más o menos a la mitad de la fase de campo de uno de ellos que me ha permitido tener encuentros con varios agentes culturales del más alto nivel (he de reconocer, que desconocidos para mí antes de embarcarme en esta investigación) que gozan de esa mirada general capaz de recorrer completamente y al tiempo, con suma profundidad, las cuestiones que afectan al mundo de la cultura en nuestro país, la cual, hay que decir, atraviesa un momento que pone en riesgo su futuro.

Hablando de libros

Hace aproximadamente tres semanas, tuve la suerte de realizar una entrevista a un exeditor, crítico literario, escritor, colaborador literario en los medios y no recuerdo cuántas cosas más en un entorno de los que dan pie a que la conversación fluya de modo tan natural que hacen olvidarse del guión y llegar a lugares no contemplados inicialmente.

Así, la reflexión sobre la situación de la industria editorial en España terminó llevándonos, ya con la grabadora parada, a intercambiar hipótesis sobre los motivos por los que los jóvenes varones abandonan la literatura al llegar a la adolescencia, para recuperar el hábito de lectura años después, con suerte.

El simbolismo del libro como objeto

Resumo y comparto los argumentos principales porque me parecen muy interesantes.

Mientras mi interlocutor defendía la hipótesis del abandono por la falta de referentes que enganchen a los adolescentes, que representen los valores en los que creen, sus gustos, sus hábitos, sus deseos; en definitiva, por la carencia de elementos que permitan construir su yo a través de la identificación. Por lo que pedía un mayor esfuerzo por “encontrar” referentes válidos que impidan la fractura con el hábito de lectura.

Reconociendo la solidez de su argumento, mi hipótesis es que los varones se alejan del libro en el momento de la adolescencia porque es un momento central en la construcción de la identidad sexual y el libro como objeto representa imágenes e ideas muy alejadas de aquellas a partir de las que los varones adolescentes suelen construir su identidad sexual: vigor, masculinidad, virilidad, potencia, fuerza… Mientras el libro, insisto, como objeto, suele asociarse al mundo de los sentimientos, de la sensibilidad, de la afectividad, de la emotividad…  Por lo que me parece fundamental desmontar la carga simbólica que soporta el libro tradicional, en formato papel.

Quizá el ebook ha abierto la puerta a la “dessexualización” del libro y permita evitar el desenganche de la lectura de los adolescentes varones.

 

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Una respuesta a El libro y la identidad sexual

  1. xavi dijo:

    estimado Jaime, también la poesía se supone que es sensibilidad y sublimación de los sentidos y mira Charles Bukowski por ejemplo…
    yo creo que los chavales sí tienen buenos referentes en la literatura, simplemente pasan… ellos se lo pierden!!… un abrazo.

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